Con Tarata sucede que uno como espectador no va encontrando el hilo de la historia hasta que se da cuenta que se trata de los momentos de vivió la sociedad limeña durante los atentados de Sendero Luminoso en los años 90s. Narra los sucesos de los atentados del barrio Miraflores en la Calle Tarata de Lima y de la Radio Frecuencia Latina. Son siete personajes, pero el central es una familia y es una reflexión sobre la posición de la sociedad civil que bien sea por participar -Roger- o la que era indiferente –Gabriela la amiga de Claudia- son borrados por encontrarse en medio del conflicto y donde se nota que hay una herida grande en el Perú aún por sanar; Elías es un niño que está traumatizado con los carros, Sofi desesperada no encuentra un camino en su adolescencia, la familia resquebrajada con un padre preso y una madre sin empleo. Deja ver que el tema de Sendero Luminoso aún se mantiene. El personaje que encarna Daniel, que es un académico tiene la hipótesis a partir de sus estudios, que los atentados del Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso era para presionar la tregua, sin embargo el gobierno responde con mayor represión, incluso ante población civil, por medio de desapariciones y asesinatos selectivos.
Es una película de un drama político que vivió Perú durante esos años. Su director Fabrizio Aguilar hace su segunda película y para promocionar la obra que se estrena el viernes 14 de mayo en las salas de cine en Venezuela, gracias a la Distribución de Amazonia Films.
¿Por qué el interés de tratar este tema tan delicado para Perú? Mi país vivió más de 15 años de guerra interna. Una Guerra que provocó la muerte de cerca de más de 60,000 peruanos. Yo crecí en Lima en medio de esa violencia y tanto a mí como a toda mi generación esos años marcaron nuestro crecimiento en ese Perú convulsionado. Mi primera película Paloma de papel, cuenta la historia de un niño de los Andes raptado por Sendero Luminoso, con Tarata la visión es otra, la de una familia limeña que sufre en su día a día los embates de la violencia.
¿Tiene la ficción una carga particular que lo hace elegir este camino para narrar? Yo soy un realizador de ficción, es mi fuente de inspiración. La ficción si bien es cierta puede ser muy realista y verosímil, también me permite recrear, imaginar y recontar bajo mi propio punto de vista una realidad.
¿Existe una metáfora en la película que busque una reflexión de esta época? Por un lado la película habla de una sociedad que vivía con los ojos cubiertos y que no quería ver mas allá de su cotidiano, por otro lado muestra la paranoia que algunos podían sentir por estar rodeados de esta violencia cargada de coches bombas y muertos en las esquinas, y por otro lado la dificultad o represión por pensar diferente.
¿Qué pasó con la familia peruana durante esta época para que usted quisiera contar la película desde ese punto de vista? Esa familia podría ser un compendio de la Sociedad en su conjunto, con sus miedos, fracasos, búsquedas y negación de la realidad. De alguna manera siento que así fue la Lima en la que crecí. Durante 1980 y 1996.
¿Cómo viven ustedes esa época? ¿En este momento la película muestra una reflexión sobre el pasado inmediato? Sendero Luminoso, fue un grupo terrorista y hoy se encuentran purgando condena en los penales del país. Algunos ya han cumplido sus penas y han vuelto a la vida civil. En algunas zonas de ceja de selva quedan remanentes de Sendero Luminoso, cuya principal labor hoy en día es mantener liberada una zona de producción de coca, pagados y mantenidos por el narcotráfico. Fujimori purga condena por los delitos de corrupción por el desmedido exceso de poder que logró tener. A pesar de eso la población valora los buenos resultados que tuvo encaminando una economía destrozada al final de los 80s y el haber derrotado al terrorismo en el Perú. Mi necesidad para contar Tarata, es la crítica que tengo ante una sociedad que fue pasiva e indolente hacia los acontecimientos violentos que ocurrían en el país. La película por medio de Daniel dice que Sendero Luminoso estaba presionando para una tregua… El personaje de Daniel es completamente ficticio y su análisis de una posible tregua estudiando las pintas escritas en las paredes es un absurdo salido de su imaginación y sin ningún sustento real. La herida queda, pero hoy el Perú es un país que intenta desarrollarse, que intenta crecer. Existen aún grandes diferencias sociales, existe un país aún resquebrajado por estas diferencias. Sin embargo en los últimos 20 años los niveles de pobreza y exclusión han disminuido considerablemente, las clases medias han aumentado y las diferencias aunque todavía lentamente se han disminuido. Hoy los años de terrorismo ya nadie quiere recordar, hoy se intenta vivir mirando hacia delante. Sin embargo yo sí creo que revisar nuestro pasado y nuestro comportamiento social en medio de ese pasado, es fundamental para construir una mejor sociedad, un país digno y con futuro.
¿Cómo ve el asunto de los grupos alzados en armas? La violencia solo trae violencia, si tú matas a alguien sabes que mañana te mataran a ti o a tus familias. Yo no creo en la reivindicación social a través de la guerra, de los asesinatos o los cobardes coches bombas que matan a civiles sin justificación alguna. No creo en los secuestros que privan la libertad a gente inocente. No creo en la búsqueda, desarrollo y manipulación del terror para generar cambios sociales. Los cambios sociales se hacen dando posibilidades de trabajo al pueblo, no regalando dinero Tarata más bien habla de la indolencia y negación de un sector de la sociedad hacia la violencia y hacia ésas diferencias sociales. Pero creo que a las sociedades hay que educarlas no matarlas.
¿Usted es un director joven que hace cine en Latinoamérica, ve usted alguna función social del cine, sobre todo en esta coyuntura de agitación política, pero también de cambios en la forma como la tecnología ha revolucionado la forma de hacer cine? EL cine puede servir de herramienta para la enseñanza y la educación. Es una poderosa herramienta para criticar, expresar opinión y mostrar realidades o puntos de vista. Hoy la tecnología ofrece más posibilidades de hacer cine, dado sus costos, pero no va a modificar el concepto ni la forma de hacerlo excepto en la inmediatez.
¿Qué reconoce del proyecto del Nuevo Cine Latinoamericano, ese que inició con Glauber, con Pino Solanas, con Titón, con Sanjinés? Ha sido un gran aporte para el desarrollo del cine latinoamericano ya que sentaron las bases del cine actual.
¿Qué nos puede decir de su próximo proyecto de largometraje? En estos momentos me encuentro en etapa de desarrollo de un nuevo guión que espero se pueda realizar pronto. Si bien toca temas sociales, se distancia temáticamente de lo que fue Tarata.