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Carlitos Ruíz director de



Hay algo en la película puertorriqueña “Maldeamores” que le gusta a la gente y es que lo pone a reír. Quien la ve la recomienda, tiene esa capacidad de hacerse aliados en cada proyección. Es porque la obra toca un tema que a todos nos mueve y es el amor; amor joven, amor maduro, amor grande, amor escandaloso, amor arriesgado, el amor de los niños y las bondades del amor y las cosas del amor que no salen bien, el desamor, el maldeamor. Mariem Pérez y Carlos Ruiz trabajaron a dúo en Maldeamores Ya por ahí despierta curiosidad, también si uno dice que es producida por Benicio del Toro y si se anuncia que es de Puerto Rico. De Puerto Rico es el Gran Combo, Ismael Rivera, Calle 13 y Carlitos Ruiz, joven director boricua que vive el cine como una pasión y de esa pasión nació “Maldeamores” una película que llega a Venezuela a través de la Distribuidora Nacional de Cine Amazonia Films y que podrá ser vista en las Salas de Cine Regional de la Cinemateca Nacional.
¿La película es sobre el amor, un tema de nunca acabar, qué aportan ustedes?
Nosotros queríamos darle una mirada distinta a la típica historia de amor con el final feliz. En realidad queríamos mostrar a diversas personas pasando por situaciones reales de amor, donde juegan los miedos, las obsesiones, los celos, las fobias en fin el amor verdadero. La idea era mostrar que, aunque el viaje de la búsqueda del amor es uno cuesta arriba, el ser humano parece no tener ese instinto de protección y una y otra vez se deja abatir por este sentimiento. La única respuesta la puede dar aquel que puede decir yo se lo que es estar enamorado, porque si lo haz sentido alguna vez en tu vida sabes que es una sensación sumamente adictiva.

¿Qué es lo adictivo estar enamorado, el sexo o el amor?
El sexo no tiene nada que ver con el amor, digo es la parte rica del trato, pero en realidad el amor comienza luego cuando ya han pasado esos primeros meses de pura ilusión. El amor verdadero es compromiso, complicidad entre la pareja y sacrificio. El que no puede pasar de la novedad y el feeling de “hay que rico” al principio, jamás descubrirá la ilusión de compartir su vida.

¿Está contada en tono coral, donde varios son los protagonistas, qué lo hizo elegir este camino y no decidirse por el modelo clásico de la pareja protagónica?
La idea principal era mostrar a diversas personas pasando por distintos problemas que solo tuvieran algo en común la búsqueda del amor. Al principio se trabajaron como historias aparte para mostrar a gente pasando por lo mismo en distintos lugares, pero luego nos dimos cuenta que era más interesante crear una sensación de caos organizado donde contábamos las tres a la vez, de esa manera el público encuentra similitudes y metáforas entre ellas.
Un casting que tiene desde niños hasta mayores, todos con esa vena del amor... Nos encantó la idea de presentar el amor en las distintas etapas de crecimiento del ser humano. La niñez, la adultez y la vejez. El ser humano enfrenta el amor de diferente manera en cada etapa, en la niñez es la ilusión de conocer lo que se siente, en la adultez es la búsqueda del objeto del deseo (cuando esa chica sea mía voy a ser feliz) y en la vejez el amor se confunde con la compasión y el miedo a estar solos.

¿Hacer cine en América Latina es complicado por los costos y los problemas de distribución y exhibición, qué lo atrae del cine para querer hacer una película?
El cine es una pasión y luego un negocio. A mí me atrae la pasión. Para vivir hay otras posibilidades como por ejemplo yo soy director de comerciales y ese es mi trabajo, pero en cuanto a mi cine ése es mío, no es un empleo; de esa manera hago el cine que me encanta sin pensar en si va a hacer dinero o no. Para pensar en eso hay otra gente.

¿Siente que el cine tiene una función en la sociedad?
A los catorce años mi hermano me llevó a un festival de cine internacional por primera vez. Vimos una película cubana llamada “Adorables Mentiras”, era una comedia de humor negro donde trataba problemas sociales de una manera cómica e irreverente. La película me voló la cabeza principalmente porque me estaba riendo de cosas que debían ser tristes. El cine puede ser una gran herramienta revolucionaria para lograr cambio social.

¿Cómo hace un cineasta en Puerto Rico para que las películas puedan ganar su espacio frente a la fortaleza de las major?
Lo que nosotros hicimos fue tratar de darle al público lo que la película americana no puede lograr. Un retrato de nosotros mismos. Lograr que la gente vaya al cine a reírse de ellos mismos.

¿A veces se siente a Puerto Rico como un estado de EE.UU. Cómo siente usted esa relación con América Latina y el Caribe?
Puerto Rico esta tan influenciado por los Estados Unidos como cualquier otro país de Latinoamérica, debido a la entrada de Hollywood y la TV americana y los productos que vienen de allá. Pero fuera de eso Puerto Rico como pueblo es bien latino y dígale usted lo contrario pa’ que vea lo que pasa.

¿Qué es un maldeamor?
El maldeamores es la expresión que usamos los latinos para referirnos a alguien que esta sufriendo de amor. Esa persona esta enferma de amor se le nota en los ojos. Pero la realidad es que a nosotros los latinos la parte que más nos gusta del amor es la de sufrir.

¿Dígale al público venezolano por qué ir a ver “Maldeamores”?
El público venezolano se va a reír de lo lindo con esta comedia de situaciones que es un retrato de locura que pasamos los latinoamericanos en los temas de amor. Cuando del maldeamores se trata nadie se salva, no importa tu trasfondo social o económico, cuando te pica el mosquito del amor te chavaste.

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